—¿Y cómo se comporta una mujer libre? —fue la inocente pregunta—. Primero mis padres y luego Malik me dijeron siempre lo que tenía que hacer. Creo, señor, que no sabré ser libre.
—Pues tendrás que aprender por ti misma porque con frecuencia tomar las propias decisiones resulta mucho más difícil que permitir que otros las tomen por ti. Ve adonde quieras y busca tu camino, pero procura que se encuentre lo más cerca posible de los caminos de Alá.
Saud el Leopardo

