En el siguiente video se muestra una escena de un film de Charles Chaplin, donde aparece una mujer hablando por un teléfono móvil.
A continuación las conclusiones a pedido de Manuel Lagos:
me: Hola que tal?
En el siguiente video se muestra una escena de un film de Charles Chaplin, donde aparece una mujer hablando por un teléfono móvil.
A continuación las conclusiones a pedido de Manuel Lagos:
me: Hola que tal?
Si tuviera que coleccionar sonrisas en Concepción, probablemente sería una labor complicada.
Las sonrisas en esta ciudad son poco comunes cuando las comparamos con las sonrisas existentes en las urbes tropicales.
Acaba de pasar un grupo de jóvenes, en su mayoría mujeres, portando en sus manos globos de colores. Sin embargo, solo una de las doce sonríe.
Acabo de percibir que no tengo cenicero y que la garzona que me atendió tampoco notó el detalle. Y así como las sonrisas, estos son pequeños gestos que convierten lo común en extraordinario.
Hoy fué un clima agradable en el cuál no había necesidad de lucir ropas grices.
::: Escrito originalmente el 30 de abril de 2010 en la Plaza Perú de Concepción, Chile.
Han pasado algunas horas
y me desespero internamente por saber de tí.
¿Dónde estarás?
Creo que te necesito.
Y todavía me pregunto
cómo fui capaz de perderte
Por qué me alejé de tí
cuando aún estabas cerca
Y ahora no sé cuál es la estrategia
y mis acciones
Levántate, porque tu redención ya se acerca.
Es un día caluroso, que tanto no lo sé, pero poco a poco he ido abandonando las ropas más gruesas e invernales.
Poco recuerdo mi último invierno, el del año 2008, encerrado en un minúsculo cubiculo y a veces en la fria y oscura habitación de Lorenzo Arenas.
Ayer volví a aquel lugar, fueron solo un par de horas, pero pude recordad.
Ya no recordaba aquel reloj que había dejado ahí, continuaba detenido a las 11:30 de algún día de septiembre, cuando el tiempo se detuvo para marcharme a Magallanes.
Las conversaciones eran similares a las que por un año experimenté en aquella casa. No obstante, ahora las circunstancias centraban la discusión en la coyuntura política y especificamente en las elecciones presidenciales que se realizarían en dos días más.
La Flaca llegó hace un par de días a Concepción, había permanecido en Francia por más de cuatro años. Muchos recuerdos del pasado se hicieron presentes hoy.
11 de diciembre de 2009.
- Saca una cartita
- No gracias, le dije.
- ¡Vamos! saca una cartita. Insistió.
- No, gracias. Si saco una carta voy a negarme el derecho a lo inesperado. Voy a quitarle a la vida una de sus mayores riquezas. Me niego a conocer tu visión de mi destino.
—
¿Quién ganó?
Ella ganó 300 pesos y yo gané una historia.
Villa Alemana, en algún momento del año 2009.
Hacía poco que había partido desde Puerto Montt bajo una copiosa lluvia, un poco extraña para mis parámetros de la realidad, ya que era el 22 de diciembre y el verano había comenzado hace ya un par de semanas en Concepción. El calor y el ruido de niños jugando a la distancia ya se me estaba haciendo habitual y encontrarme hoy, el día de mi viaje, con esta copiosa lluvia me significó questionarme algunas cosas.
Dormía profundamente, y tengo casi certeza que soñaba algo agradable, cuando la señora sentada a mi lado en el avión me despierta y noto que el cielo es azul.
¿Qué había cambiado? ¿Era mi percepción de la realidad o tan solo un sueño dentro de otro sueño?
Al poco andar, vi por primera vez las islas del sur de Chile, sabía que existían ya que inumerables veces las había visto en los mapas. Sin embargo, en esta oportunidad eran más reales, tenían vida. Y si no hubiera escuchado en algún lugar que esta tierra estaba desabitada me habría imaginado los poblados y su gente.
Hace una semana llegué a Punta Arenas y rápidamente comencé a realizar algunos servicios:
Pinguineras por Laguna Azul 4 veces a 13 mil = 52 mil, más 25 lucas en propinas.
Dos servicios de Kayak a 21 lucas, pero ambos suspendidos por el viento, por lo tanto 21 mil, ya que pagan la mitad.
52 + 25 + 21 = 98 mil en la primera semana.
En cuanto a los gastos estos han sido principalmente:
22 lucas – zapatillas Nike
30 lucas en regalos para la navidad
90 lucas arriendo del mes de enero
10 lucas chelas con Hugo
Totalizando 150.000
Después de una lucha interna por decidir si ir o quedarme, hoy decidí definitivamente ir.
Viajo el 22 de diciembre de Concepción a Puerto Montt y el 23 de Puerto Montt a Punta Arenas.
El pasaje en avión de Puerto Montt a Punta Arenas costó 63.707 operado por Sky Airline
Y el pasaje en bus (Tur Bus) desde Concepción a Puerto Montt 11.500 pesos.
En estos momentos estoy sentado en mi casa escribiendo y se escucha a través de la ventana la música proveniente del escenario en que en algunos minutos hablará Sebastián Piñera.
—¿Y cómo se comporta una mujer libre? —fue la inocente pregunta—. Primero mis padres y luego Malik me dijeron siempre lo que tenía que hacer. Creo, señor, que no sabré ser libre.
—Pues tendrás que aprender por ti misma porque con frecuencia tomar las propias decisiones resulta mucho más difícil que permitir que otros las tomen por ti. Ve adonde quieras y busca tu camino, pero procura que se encuentre lo más cerca posible de los caminos de Alá.
Saud el Leopardo
Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey?
Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.
Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?
Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito.
Así pués, percibir la realidad, hacer uso reflexivo y valiente de nuestros paradigmas, incluso atreviéndonos a cambiarlos cuando dejan de ser válidos
El gran filósofo judío Holandés Baruch Espinoza afirmó que no hay que confundir la realidad con la verdad.
Según él las verdades son simples herramientas, anzuelos o receptaculos que lanzamos hacia la incertidumbre para atrapar fragmentos de la realidad y asimilarlos asi a nuestro entendimiento del universo.
Por eso es que las verdades envejecen, se añejan y eventualmente se vuelven obsoletas y hay que reemplazarlas por verdades nuevas.
La realidad no cambia, lo que cambia es nuestra percepción de ella. Son nuestros paradigmas.